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SAN JUAN DE DIOS, CONVENTO Y HOSPITALES
Fue San Juan de Dios la sexta casa de religiosos establecida en Santiago, pero fue en función distinta de la de los monasterios que le antecedieron.
Fundada en 1636 los Hermanos de San Juan de Dios se encargaron del manejo del Hospital Real de Santiago que fue construido por el ilustre obispo Marroquín en 1553. El rey había aceptado el patronato del hospital, el 29 de noviembre de 1559, y dio una suma anual para ayudar a su mantenimiento. Sólo servía a los españoles y a los criollos. En la época en que pasó a la dirección de los religiosos de San Juan de Dios, era pequeño e inadecuado.
Las limitaciones y las reglas para los Hermanos de San Juan de Dios, enunciadas en una Cédula Real el 26 de septiembre de 1654, eran muy específicas. Sólo se podía tener los hermanos necesarios para atender a los enfermos, con uno o dos más por si acaso enfermara o muriera uno de ellos.
Su número debía ser determinado por las autoridades civiles, según las necesidades, limosnas, número de enfermos, etc. Uno o dos de ellos podían ser sacerdotes para decir misa, dar los sacramentos, y vigilar la cantidad y calidad de las comidas del hospital.
No podían tener convento que otorgara hábitos a los que quisieran hacerse religiosos. Estaban sujetos a la inspección de las autoridades civiles, y se les exigió hacer cuentas de sus rentas todos los años ó más a menudo; y se les advirtió que no se olvidaran de que no eran dueños, sino estaban allí para atender a los enfermos, que no se les permitiera cambiar los edificios, ni construir templos ni celdas; ni claustros para sí. Sólo habían de hacer reparos o fábricas convenientes para un hospital y para vivienda de los hermanos, y aun éstos no se habían de hacer sin consultar con el gobernante y los demás funcionarios civiles.
La modesta iglesia o Capilla del Hospital se inauguró en 1647, después de haber sido severamente dañada en 1651, fue completamente reconstruida con bóveda de medio Cañón.

Como explica José
María Magaña en la
otra página, nótese sobre el techo de la casa blanca,
lo que parece ser la fachada de la capilla del hospital. De ser así, la casa
blanca ocuparía lo que fue un atrio que distribuyó el ingreso a la capilla y al hospital.
Haga click la foto para ver una imagen más grande.
Aún antes de la fundación del Hospital de Santiago, los dominicos se habían interesado en dar servicios médicos a los indios y, según Juarros, habían establecido un pequeño hospital para indígenas en el barrio de Candelaria.
Este se trasladó más tarde a un sitio cerca del convento. Acudieron tantos indígenas a este hospital que faltaban lugar y fondos para continuar, y el rey concedió ayuda económica en 1559. Su Majestad y el obispo se esforzaron para unir los dos hospitales pero se negaron los indígenas a ser atendidos en el mismo edificio que los españoles. De todos modos, se puso el hospital de los indios , llamado de SAN ALEJO, bajo la dirección de San Juan de Dios, en 1667. Por fin se efectuó la unión de San Alejo con el Hospital Real de Santiago por medio de una cédula real en 1685. Para esta fecha ya se llamaba comúnmente este hospital el de San Juan de Dios. Se compraron más casas y solares contiguos al hospital primitivo para hacer posible su ensanchamiento, se instaló a los indígenas en sala aparte, y se mejoraron otras comodidades. Pero documentos indican que tenía San Juan de Dios sólo veinticuatro camas en 1687, cuando se le pidió al Ayuntamiento ayuda económica para construir edificios nuevos.

Nuestro edificio está en el mapa de Verne
L.Annis. Haga click para ver una imagen más grande, y nótese
el espacio, un atrio de que habla
José
María Magaña, donde estaba el ingreso a la capilla y al hospital, a
través del edificion donde ahora se ubica Nicolas.
Este
hospital, que daba a la Calle de la Concepción en la tercera manzana
al este de
Con el tiempo absorbió toda la manzana –de tamaño mayor que las corrientes- con dos patios de grandes dimensiones y otros dos más pequeños, corredores largos, muchas salas amplias para los enfermos, y las dependencias necesarias, además de una CAPILLA y habitaciones para los religiosos. Gran parte del edificio era de dos pisos, y se dice que había seis fuentes y abundancia de agua.

Las ruinas del Hospital
San Juan de Dios, la esquina
de
3a Avenida y 3a Calle,
una cuadra al norte de Nicolas. Como explica Verle Annis
arriba, "con
el tiempo absorbió toda la manzana".
Haga click para ver una imagen más grande.
Foto: Rudy
A. Girón/antiguadailyphoto.com
Los Terremotos de 1773 destruyeron este gran edificio, pero todavía están de pie muchos de sus muros arruinados, y otros han sido cambiados e incorporados por propietarios del siglo XX, para adaptarlos a necesidades residenciales y comerciales.
Crecen
cafetos y naranjos en medio de muros derruidos, en la parte
septentrional de las ruinas.
Ya queda muy poco visible, con excepción de muros macizos que
permiten identificarlo como convento o como hospital.
"La
Arquitectura de Antigua, Guatemala 1543-1773" por Verle L.Annis,
1968. Foto del mapa, gracias a
CIRMA.
Además del rotulo histórico de Marroquín, afuera de nuestra entrada, se encuentra este rotulo interesante, que habla de Dr.Manuel Avalos y Porras.